El coche de los novios debe tener su decoración él también. Y es que es otro elemento más de la boda, como lo es el salón de bodas. Un bello coche de matrimonio no es ni una costumbre ni una obligación, pero sí una bonita fantasía, un placer para los novios. Pero aunque hay que decorar el coche, tampoco debemos hacerlo demasiado y transformarlo en un coche-árbol de navidad. Lujo y originalidad es lo que tenemos que conseguir con el coche de los novios.
El coche de los novios adornado con guirnaldas de flores, cintas, telas o o decoración personal, años atrás tenía un particular significado. Las decoraciones antaño eran consideradas como ofrendas al cielo para atraer sus favores, su protección y apelar al sol y al calor. A la hora de decorar el coche, debemos evitar los tules sobre las antenas, ya que es una práctica totalmente pasada de moda.
El coche de los novios, carrocería, cristales y llantas, deben brillar y deslumbrar, al igual que los novios. Sobre todo si hay un trayecto o una distancia larga que recorrer en coche. A la salida de la ceremonia, el coche de los novios abre la marcha de la comitiva de coches que van tocando el claxon hasta el salón de bodas. Antiguamente, los transeúntes saludaban a la comitiva y gritaban "viva a los novios".
Ya sea un coche personal o un coche alquilado, el coche de los novios debe ser alegre, limpio y estar bien decorado para mostrar claramente que es participe de un acontecimiento especial: ¡¡vuestra boda!!
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